Metrópoli multicultural
Montreal (Canadá) es una metrópoli formada por una población diversa y heterogénea, donde las razas se mezclan formando una curiosa amalgama de culturas. Es la segunda ciudad francófona del mundo y, tal vez por esto, al pasear por sus calles no da la impresión de hallarse en un paÃs de América del Norte, sino todo lo contrario, pues parece que te encuentras en cualquier ciudad del continente europeo.
Lo que más llama la atención de su arquitectura es la mezcla de edificios históricos y modernos, y la ciudad subterránea de 30 kilómetros. Se trata de una construcción formada por corredores subterráneos que están comunicados por el metro y tienen acceso a los principales atractivos y edificios del centro de la ciudad, que permiten a los montrealeses resguardarse de las bajas temperaturas invernales.
Montreal es una ciudad llena de una gran variedad de actividades culturales. El teatro, la danza, las artes circenses, los museos y galerÃas muestran tanto las tendencias emergentes como las obras clásicas ya confirmadas, producciones locales u obras internacionales. Este dinamismo también puede verse en distintas manifestaciones turÃsticas, como los famosos Festival Internacional de Jazz y Festival Juste pour rire (de humor).
El Viejo Montreal es el barrio histórico por excelencia y es el que encierra las contrucciones más bellas junto al Puerto Viejo, siempre lleno de vida. Cerca se pueden apreciar los puestos del mercado Atwater. Por las calles adoquinadas de la antigua colonia francesa también se llega al interesante Barrio Internacional.
A algunos minutos apenas del centro de la ciudad surgen, en medio del rÃo dos islas: Sainte-Hélène y la isla Notre-Dame. Tanto en verano como en invierno, son el punto de encuentro de los montrealeses, que van en patines, bici, coche, metro o barco, para relajarse en la playa, caminar por los senderos o divertirse en La Ronde, un parque de atracciones gigantesco.
También es interesante darse una vuelta por Chinatown, deleitarse con la monumentalidad del Ayuntamiento, la Catedral, The Royal Bank o el Oratorio de San José. Si se quiere ir de compras se pueden recorrer los 15 kilómetros de la comercial Rue-Sainte-Catherine.
La lengua mayoritaria de Montreal es el francés, pero un porcentaje muy alto de los montrealeses habla inglés, y la moneda es el dólar canadiense A la hora de comprar hay que tener en cuenta que los precios de los productos no incluyen los impuestos, por lo que el precio definitivo puede variar sustancialmente.
En general, los habitantes de Montreal son educados, los restauradores ofrecen un buen servicio y los camareros son muy agradables. Tanto nativos como turistas la definen como una ciudad muy segura.
Tag: Ciudades del mundo
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